lunes, 19 de mayo de 2008

Videos sobre la crisis

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Paulatinamente se irán subiendo. Es sólo para dar una idea general ya que si ponemos un video de la CNN, veremos como está manipulada la información

La especulación en el alza de los precios


Bien parece que ninguna relación tiene, la crisis de los créditos hipotecarios y la inestabilidad en el mercado de divisas en Estados Unidos, en la abrupta alza de los precios, pero basta hilar más fino para entender que esto no es así.
Esta situación ha presionado a los inversionistas y especuladores a buscar otro tipo de instrumentos de inversión. Esa es la clave para las grandes empresas, la inversión y la especulación, así fue como se desató la crisis de los bienes raíces y créditos hipotecarios en el país del norte, tratando de mantener a flote, con precios irreales, créditos que ningún estadounidense promedio podría pagar jamás, pero todo sea por vivir el sueño americano. sin embargo este sueño americano se desplomó.
Y esta ha sidola política económica americana, la inversión y la especulación. como se vino abajo el negocio de los créditos hipotecarios, los economistas y especuladores cambiaron de mercado al cual atacar, ahora enfocados, a las materias primas, la especulación con las alzas de precios de los alimentos, que para ellos, el fin justifique los medios, ya lo han arraigado en su práctica, pero esto tiene un efecto perverso, sobre todo en los países más pobres.

Las explosivas alzas de este año 2008 ya no tienen que ver con problemas estructurales, como la disminución de la producción de alimentos, ni coyunturales de desequilibrio en la curva de la oferta y la demanda de alimentos, sino que son consecuencia de una irresponsable y desenfrenada especulación. Cuando en cinco semanas el precio de la tonelada de arroz pasa de 400 a 1.000 dólares no se puede buscar en el desarrollo de los biocarburantes o el incremento de la demanda de bienes de países que han tenido un explosivo crecimiento como la India o China, una explicación a esa llamarada en el alza de los precios.

Lo que ocurre es que los operadores financieros han encontrado en la escasez de alimentos una ocasión de obtener grandes utilidades, aunque sea a costa de hacer más difícil todavía la situación de los casi mil millones de seres humanos que sufren déficit de alimentos.

Además, los especuladores se han aprovechado de otra circunstancia: las medidas que han comenzado a tomar muchos gobiernos para estabilizar los precios domésticos. Este tema se ha puesto en el centro de la agenda política de los países en desarrollo, debido a que la escalada inflacionaria afecta el poder de compra de vastos sectores de la población.

A principios de mayo, varias entidades financieras de europa invitaron a sus clientes a sacar provecho de las subidas en los precios de los alimentos y de los efectos previsibles del cambio climático invirtiendo en fondos especulativos del mercado de futuros de los principales productos agrícolas. Con total indiferencia al hecho de que detrás de esa variación en los precios hay gente que no puede comer, se invita a los europeos a colocar su capital en activos financieros con la promesa de beneficios que sólo se pueden obtener haciendo subir todavía más los precios.

Los operadores financieros, así se hacen llamar, los especuladores e inversionistas, están jugando con fuego. estas alzas sostenidas de precio sin freno, no sólo van a llegar provocar más miseria y hambruna en países de latinomaérica o áfrica, sino que además pueden llegar a provocar efectos desestabilizadores y surgimiento de crisis políticas y revueltas sociales, lo que hará el problema más grave aún.

Respecto a Chile, en este contexto mundial, nuestra economía de libre mercado, de eimportación y exportación, nos hace entrar de lleno en esta crisis. aún no vemos los efectos de manera "tan grave de momento", pero mientras más aguda sea la crisis, mientras más elevado sea el precio de los alimentos, serán los países que en mayor medida se encuentren insertos en esta economía global, mientras más dependiente sea un país delas importaciones, más graves serán los efectos internos. Y chile viene como anillo al dedo en esta situación.

Un pequeños ejemplo es el alza del pan o los limones, alcanzando precios nunca imaginados en épocas pretéritas, pero esto es sólo el comienzo; las inclemencias climáticas van a continuar afectando nuestro país. aún el período más crudo del invierno no ha llegado, y podríamos tener situaciones igual o peores que las del año pasado, afectando los bolsillos de las familias más pobres de Chile, y de la clase media. sumado a la especulación que de seguro estará presente.

ES LA ESPECULACIÓN, EL AGRAVANTE A TODA LA CRISIS DE LOS ALIMENTOS.

El calentamiento global y sus consecuencias en el mapa agrícola de Chile.


La mayoría de los frutales se moverán hacia el sur, mientras que las plantaciones forestales tendrán una mejor opción en el extremo sur.
La agricultura es claramente el sector que mejor refleja el cambio climático. Según un pronóstico elaborado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) junto al profesor de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez, dentro de los próximos 40 años la temperatura en Chile aumentará entre 1,8 y 3 grados, mientras que las lluvias disminuirán entre 5 y 25% desde la II hasta la X Región y aumentarán hacia el extremo sur y en Arica.
Pero no hace falta esperar 40 años para ver estas variaciones, porque ya están ocurriendo. Por ejemplo, las lluvias han disminuido 50% en el norte y en el centro la presencia de heladas, que no ocurrían hace más de 30 años, causaron estragos en el cultivo de las paltas. Además, hay menos fuentes de agua y el proceso erosivo ha aumentado.
"Lo que veo muy grave es que habrá menos nieve en la cordillera y con el aumento de las temperaturas las nieves permanentes van a subir de altura, lo que significa que habrá menos agua disponible para el riego en el verano. Entonces, sequías como la que estamos viviendo ahora pueden hacerse más frecuentes", explica Aquiles Neuenscwander, investigador experto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
El ecólogo Bernardo Reyes concuerda con esta posición, pero, además, enciende las luces de alerta sobre el rápido avance de la desertificación. "Las zonas secas están llegando hasta la VIII Región, lo que lleva a que los suelos agrícolas pierdan su calidad", dice.
Por su parte, los agricultores no tienen muy claro qué pasará con sus plantaciones ni cómo preparase.
"Seguramente algunos cultivos frutícolas tendrán que moverse hacia el sur, dependiendo de la disponibilidad de agua. Los más sensibles son los de hoja perenne como el palto, naranjo y limón", señala Rodrigo Echeverría, presidente de Fedefruta
Según información elaborada por la FIA, esto es lo que ocurrirá con el mapa agrícola chileno dentro de algunos años.

Naranjos
Debido al aumento de la humedad, de las temperaturas y a la disminución de las heladas, este cultivo tenderá a moverse hacia el norte, sur y sectores costeros del país.
Uvas
Cambiará su presencia pasando más al sur e interior del país, principalmente a las zonas altas, ya que la falta de frío puede afectar a las variedades de alta calidad.
Duraznos
En busca de una mayor luminosidad, temperatura moderada e inviernos más benignos, los duraznos podrían trasladarse a la VIII Región y parte de la IX, aunque también tendrán zonas adecuadas para su desarrollo en la precordillera; de esta forma, no verán afectada su maduración.
Manzanas
Uno de los mayores riesgos sería que la disminución del frío invernal podría afectar la floración y la fecundación de las flores. A esto se suma que la amplitud térmica podría verse disminuida, lo que afectaría el color de algunas variedades. Pese a esto, el valle central seguirá siendo más productivo que la costa.

Papa
Como la proyección del clima señala que desde la X Región al sur las precipitaciones serán mayores, este cultivo sería óptimo desde Chiloé al sur, especialmente en Chile Chico, ya que ahí las condiciones de riego serán adecuadas. En la producción de secano, la zona central hasta la Región de los Lagos aparece como la más propicia, ya que se podrán aprovechar mejor las lluvias de invierno, debido a los cambios en las fechas de siembra.

Maíz
En la zona costera y precordillerana del centro del país el potencial se expandirá, pero habrá problemas con la disponibilidad de agua. En la depresión intermedia de la zona centro las temperaturas serán muy altas, lo que induciría demasiada precocidad, disminuyendo los rendimientos.

Trigo
Debido a inviernos más suaves, mejorará el potencial de riego en la costa y precordillera para el trigo, mientras que en la zona central las altas temperaturas de la primavera y el verano anularán la situación de un invierno más benigno. Desde Chiloé al sur las lluvias aumentarán, lo que perjudicaría la productividad de los cereales. En cuanto al secano, las condiciones empeorarán entre la IV y VI Región, mientras que mejorarán desde la VII hasta Puerto Montt.

Plantaciones forestales
La forestación sufrirá importantes variaciones. El potencial de las plantaciones de pino radiata disminuirá desde la V a la VIII Región. Las zonas de mayor potencial se correrán desde el Biobío hasta la Región de los Ríos donde, ocuparán también áreas del interior y precordillerano.

Praderas naturales
Por la poca disponibilidad de agua en los suelos habrá una importante caída de las praderas anuales entre Valparaíso y Puerto Montt. Pero en sectores como Arica y Aisén las lluvias aumentarán por lo que serán zonas más productivas.
Las praderas en Aisén podrían aumentar por el aumento de lluvias en el sur.

martes, 13 de mayo de 2008

El alza en los precios de alimentos es un estallido de un desarrollo insustentable.


Las causas de estas alzas – a la cual Chile no ha estado exento-, se deben a múltiples factores, a saber: Calentamiento global, una mayor demanda, disminución de la oferta debido a la utilización de cultivos para producir biocombustibles, y las especulaciones del mercado.
Impresiona, a primera vista, ver que tres de estas razones derivan de temas ambientales y de sustentabilidad. Primero, el calentamiento global ha incidido en el rendimiento de cultivos (se agradecen aportes de quienes sepan más de este tema); luego el alza de la demanda, que es tal vez el factor más determinante. Según Jacques Diouf, Director de la FAO, la principal razón es el aumento explosivo de demanda por alimentos de mejor calidad por parte de China e India, los nuevos gigantes de consumo. Es lógico: El crecimiento económico ha traído mayores ingresos a esos países, con lo cual han mejorado su dieta, que demanda muchos más granos. Lo anterior se manifiesta principalmente en un aumento en el consumo de carne. “En veinte años – declara Diouf-, el consumo de carne per cápita en China pasó de 20 a 50 kg por año”. Con este dato, queda de manifiesto el explosivo aumento de la demanda de granos: el desastre ambiental que significa el consumo excesivo de carne, y de qué manera atenta gravemente contra el desarrollo sustentable.
Por último, la necesidad de producir biocombustibles, usando granos potencialmente para alimentos. 100 millones de toneladas anuales de cereales se están destinando para producir etanol o biodiesel, que se demandan en cantidades astronómicas sobre todo en países ricos, para mantener estándares de vida exagerados y sostener vidas cada vez más materialistas y lejanas a la sustentabilidad. Da para cuestionarse las bondades de obtener combustibles a partir de la agricultura, que además está teniendo otros efectos devastadores como la destrucción a rajatabla de la Amazonía, para el cultivo de Soya y otros cereales que producirán biocombustibles para permitir el crecimiento cuantitativo de las economías más ricas del orbe.
El panorama es ciertamente complicado, por varias razones. Los pobres son los que más sufren, y sus voces las menos escuchadas. Los habitantes del mundo que no pasarán hambre, en cambio, no se inmutarán. Aquellos cuya vida excesivamente cómoda demanda mucho más alimentos que lo sustentable - los del excesivo consumo de carne y que requieren biocombustibles para ir a comprar a la esquina en auto-, no están dispuestos a transar su comodidad, para disminuir la demanda y que los precios bajen.